Una exposición recorre «Las arquitecturas del Festival», los espacios del FIS desde su creación
El Festival Internacional de Santander (FIS) y el Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria (COACan) han inauguradola exposición «Las arquitecturas del Festival», que a partir 14 de julio y hasta el 4 de septiembre -de martes a viernes, de 16 a 21 horas-, podrá visitarse en el Centro de Arquitectura Ricardo Lorenzo de Santander.
Organizada entre ambas instituciones y comisariada por Lucía Arrarte y Jorge Villamor, del COACan, y la responsable de relaciones públicas y externas del FIS, Marina Bolado, la exposición plantea un recorrido en la distancia por los diferentes espacios en los que el Festival ha desarrollado su programación a lo largo de estas 75 ediciones. Desde el germen en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) hasta el actual Palacio de Festivales de Cantabria, con toda una sección dedicada a los festivales celebrados en la Plaza Porticada, la «plaza mayor de la música en España» y su asombrosa dualidad diaria, de la rutina habitual de las mañanas a su transformación cada noche en un teatro efímero.
Entremedias, la muestra descubre cómo iglesias, teatros y palacios de diferentes localidades, jardines, claustros, plazas y cuevas -Covalanas, El Soplao y la cueva del Valle- y el propio FIS se han ido adaptando, mutuamente, para albergar óperas, grandes conciertos sinfónicos o pequeños recitales, de forma que la música y el espacio que la acoge dialoguen sin ser un mero contenedor. La exposición trata también lo que pudo haber sido y no fue, a través de la «no arquitectura» del Festival, como los diferentes proyectos presentados para la construcción del actual Palacio.
Junto al homenaje al toldo de la Porticada conservado desde el 50 aniversario, fotografías, planos, mobiliario y otros elementos, la exposición hace también un importante esfuerzo de reutilización de materiales como el cartón, a través de la economía circular. Una muestra más del empeño del FIS para ser un Festival más «verde», con la reducción de la huella de carbono como una línea estratégica en todas sus actuaciones.
Dentro de las diferentes secciones de la muestra, destaca también la dedicada a la arquitectura religiosa, esencial en el viaje por el patrimonio cántabro que representa la sección Marcos Históricos, que en esta edición visita diecinueve municipios. La exposición no solo resalta el valor estético y la acústica que los espacios monásticos aportan a la interpretación musical -al programarse en ellas obras de su misma época-, sino que analiza cómo la arquitectura y sus derivadas espaciales (formas, reverberación, altura de los techos y bóvedas) afecta tanto al resultado musical como a la experiencia de público y artistas, contribuyendo a una suerte de viaje en el tiempo.