Cinco años haciendo barrio: el Teresuca Fest consolida en su quinta edición su modelo de cultura y comunidad
Cuando el Centro Social Smolny comenzó a dar forma al Teresuca Fest, el objetivo iba mucho más allá de organizar una jornada de conciertos. La asociación buscaba responder a una realidad que observaba en los barrios donde desarrolla su actividad: una participación vecinal reducida, poco conocimiento entre personas que compartían las mismas calles y una oferta cultural limitada para parte de la población, especialmente para quienes cuentan con menos recursos económicos.
Cinco años después, aquella iniciativa surgida tras la pandemia se ha convertido en una de las propuestas más singulares de la Semana Grande de Santander y en el principal escaparate del trabajo comunitario que Smolny desarrolla durante todo el año y que además da visibilidad a bandas y colectivos cántabros.
El festival regresará este sábado 18 de julio al Parque de Jado, un espacio rodeado por barrios como San Simón-Entrehuertas, El Carmelo, Las Antenas o La Gándara-La Encina. Se trata de una zona caracterizada por la convivencia entre familias trabajadoras asentadas desde hace décadas y una importante población migrante, especialmente procedente de América Latina y de países del este de Europa.
Esa diversidad constituye uno de los elementos centrales del proyecto. Smolny plantea la cultura no únicamente como una oferta de ocio, sino como una herramienta para fortalecer los vínculos entre vecinos, favorecer la integración y acercar las celebraciones de la Semana Grande a zonas alejadas de sus principales escenarios del centro de la ciudad.
Por eso, el Teresuca Fest comienza mucho antes del día de los conciertos. Durante meses, vecinos, artistas, voluntariado y personas que participan habitualmente en los programas sociales de Smolny colaboran en la búsqueda de propuestas, el diseño de la programación, la organización logística, el montaje, el desarrollo de las actividades y la evaluación posterior. La asociación mantiene abiertas estas fases a quienes quieran aportar ideas o implicarse en el proyecto.
En sus distintas ediciones han participado personas procedentes de España, Colombia, Perú, Ecuador, Moldavia, Rusia, Ucrania, Siria, Senegal, Benín, Cuba, Estados Unidos o Nicaragua. Las reuniones y tareas necesarias para levantar el festival se convierten así en espacios de convivencia intercultural, conocimiento mutuo y construcción colectiva.
La iniciativa nació, además, estrechamente vinculada al trabajo cotidiano de Smolny con familias en situación de vulnerabilidad. En nsu día a día, la asociación desarrolla actividades como refuerzo escolar, acompañamiento a personas migrantes, reparto de alimentos y ropa, talleres, propuestas culturales, yoga, pilates y encuentros con colectivos sociales. El festival comenzó como una actividad común en la que pudieran participar también las familias atendidas por el centro y terminó abriéndose al conjunto de la ciudadanía sin perder esa vocación social.
De cuatro grupos en una calle a una jornada completa en el parque
La primera edición se celebró en 2022 en la calle Santa Teresa de Jesús, junto a la sede de Smolny, con cuatro grupos locales. La respuesta del público llevó posteriormente al traslado al Parque de Jado y a su incorporación a la programación oficial de la Semana Grande.
Desde entonces, el festival ha ido sumando conciertos, talleres, cuentacuentos, circo, juegos tradicionales, artesanía, actividades infantiles y espacios para asociaciones. La organización prevé movilizar en esta edición a alrededor de setenta personas voluntarias y reunir a unas dos mil asistentes a lo largo de toda la jornada.
El crecimiento ha obligado también a reforzar la estructura organizativa. Smolny ha pasado de levantar las primeras ediciones de una manera eminentemente voluntaria a asumir la gestión de permisos, la coordinación técnica, la producción cultural, la contratación de servicios y la relación con artistas, asociaciones y administraciones.
Ese proceso de profesionalización no ha modificado la esencia del proyecto: seguir siendo un festival arraigado en el barrio, construido desde la participación ciudadana y dedicado especialmente a la escena cultural cántabra.
La música, desde la sesión vermú hasta la madrugada
Aunque habrá actividad por la mañana –el mercadillo, o la mesa redonda de colectivos a las 12.00 horas–, la programación musical comenzará a las 13:30 horas con Pitu y Tambor, una apertura conectada con la música tradicional cántabra. A las 14:30 actuará Cat-a-Punch, seguida a las 15:30 por Bertillo y las Santas Ratujas, ganadores del primer Concurso de Bandas y Solistas del Teresuca Fest.
A las 16:30 horas llegará el turno de ConchaJuanas y, a las 17:30, de Delawer. La programación continuará a las 19:00 con The Chigros, antes de entrar en el tramo nocturno con The Birras, a las 22:00; A Dalli, a las 23:30; y Cucarachas Extranjeras, que cerrarán el festival a partir de la 1:00 de la madrugada. Entre las actuaciones habrá sesiones musicales de Melodrama, Um Só y Acid Rootz. Smooth Beans, inicialmente anunciado en el cartel, no podrá finalmente participar en esta edición por motivos médicos.
Junto a los conciertos, el festival mantendrá durante el día actividades infantiles, talleres creativos, bolo palma, juegos tradicionales, cuentacuentos, circo, una feria de artesanía y espacios de encuentro para asociaciones y colectivos sociales.
Smolny ante el reto de la nueva sede
La quinta edición llega, sin embargo, en un momento decisivo para la continuidad del Centro Social Smolny. La asociación tendrá que abandonar su actual local y trasladarse a un nuevo espacio, una operación que implicará asumir una nueva fianza, una mudanza y, previsiblemente, obras de adaptación, por lo que, fieles a su espíritu, han lanzado una campaña de apoyo.
La campaña establece tres modalidades de colaboración estable: la cuota júnior, de cinco euros mensuales o 50 euros al año; la cuota sénior, de diez euros mensuales o 100 euros al año; y la modalidad promotor, con una aportación de 20 euros mensuales.
También se pueden realizar donaciones mediante transferencia a: ES16 3035 0351 2035 1002 2243
Las personas que puedan aportar materiales, colaborar como voluntarias, facilitar contactos o informar sobre un local disponible pueden dirigirse al correo: centrosocialsmolny@gmail.com
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