Y sé que tengo algo dentro de mi cabeza…
El título de este texto es una de las estrofas de los Tekila en su canción “Me vuelvo loco” y viene a cuenta del Mundial de Fútbol 2026 y la selección de España que jugará la final el domingo 19 de julio.
Es posible que a muchas personas les gusten los deportes. Que les guste el juego, e incluso que no se emocionen o identifiquen con la identidad y pertenencia a los equipos o personas que juegan. El juego es plasticidad y puede resultar bonito y se puede disfrutar, pero la locura y éxtasis de la masa manejada por alguien, algunos, con unos fines concretos y ajenos a ese deporte, me resulta difícil de entender, es un fenómeno psicológico y sociológico para estudiar.
En la prensa anuncian que :¨La Comunidad de Madrid celebrará la Final de la Copa Mundial FIFA 2026 con la retransmisión en el Movistar Arena en la pantalla más grande de toda la región” y las entradas gratuitas para el evento, 15.000 entradas, se han agotado en hora y media.
En esas concentraciones multitudinarias, que se han puesto de moda con el mundial de fútbol en muchas ciudades españolas, los políticos están encantados buscando su identidad y pertenencia con el pueblo español.
No creo que estemos en 1960, cuando había pocas televisiones, en blanco y negro, y muchos niños y niñas íbamos a casa del algún vecino para ver la tele. Ahora en el siglo XXI, siglo de la imagen y de Internet, cualquiera en su casa, tranquilamente puede disfrutar, si quiere, del buen juego de la selección de España contra cualquiera. Pero no, mejor todos juntos en unión.
Todo el mundo habla de lo mismo, de la finalísima y del gran trabajo que ha hecho el equipo de España para estar en la final de fútbol, muy loable. Medios de comunicación de todo tipo, prensa, televisión, redes sociales, etc. llenan horas y horas sobre el evento que marcará el futuro de España. La verdad no sé qué ocurrirá el lunes 20 de julio, después de la final, gane o pierda la “roja” como se la denomina a la selección de España.
Como decía la canción de Tekila “me vuelvo loco”, quizá le ocurra igual a otra mucha gente y no entiendo.
Que bueno sería que, para otras circunstancias importantes de la vida de este país, para cada uno de nosotros, pusiéramos el mismo furor e interés en manifestarnos.
La rebelión de las masas es el libro más conocido de José Ortega y Gasset y probablemente haría un buen análisis, si le tocara vivir estas cosas de ahora.
En fín, la vida…
“Y sé que tengo algo dentro de mi cabeza, me vuelvo loco y quiero salir” a cantar, no… a ver el partido de España.