LA ENERGÍA DEL CAMBIO

«No solo somos una librería; somos un espacio donde los colectivos encuentran casa»

La Libre celebra el éxito del crowdfunding que ha permitido comprar su local y reivindica su papel como espacio de encuentro para el movimiento asociativo de Santander. Nos lo cuenta Alicia Alonso en 'La energía del cambio', sección en colaboración con Solabria, la cooperativa comercializadora de energías renovable en Cantabria
Tiempo de lectura: 5 min

La campaña ‘La Libre se queda’ nació como una respuesta de urgencia ante una amenaza que podía poner fin a 25 años de historia. La propiedad del local de la Rampa de Sotileza donde desarrolla su actividad La Libre, librería y centro social autogestionado de Santander, decidió vender el inmueble y el colectivo tuvo que reaccionar en apenas unos días para evitar perder un espacio convertido desde hace décadas en punto de encuentro para decenas de colectivos sociales y culturales.

La respuesta llegó desde la propia comunidad que se ha ido construyendo alrededor del proyecto. Primero, con un préstamo ofrecido por personas vinculadas a la librería que permitió afrontar la compra. Después, con una campaña de crowdfunding que ha terminado recaudando más de 140.000 euros, suficientes para devolver los préstamos y garantizar la continuidad del espacio.

«Las redes que se tejen durante años surgen cuando menos lo esperas y cuando más las necesitas», resume Alicia Alonso, integrante de La Libre, en una entrevista concedida a EL FARADIO dentro del espacio ‘La energía del cambio’, realizado en colaboración con la cooperativa de energías renovables Solabria.

Alonso reconoce que el anuncio de la venta fue «un shock». La búsqueda de otros locales pronto evidenció una realidad que afecta también al comercio y a los espacios comunitarios: la escalada de los precios y la especulación inmobiliaria hacen cada vez más difícil mantener proyectos sociales en el centro de las ciudades. «Nos están echando de los espacios», afirma. Por eso considera que comprar el local no responde únicamente a una cuestión patrimonial. «Permanecer en el centro también es una apuesta política», sostiene, en referencia al proceso de transformación urbana que vive el entorno del Cabildo de Arriba y la Calle Alta.

La campaña superó todas las previsiones. Aunque el objetivo inicial parecía inalcanzable, el respaldo fue creciendo hasta extenderse mucho más allá de Cantabria. Alonso explica que el resultado no puede entenderse únicamente por las aportaciones económicas, sino por la movilización de decenas de personas que organizaron grupos de trabajo para coordinar la financiación, la comunicación, la producción audiovisual o la difusión de la campaña. «Es un éxito colectivo del asociacionismo», resume.

La experiencia también ha servido para visibilizar el funcionamiento cotidiano de La Libre, un proyecto completamente autogestionado, sin subvenciones para su actividad ordinaria y sostenido por personas voluntarias que atienden la librería, organizan actividades y mantienen abierto el espacio sin contraprestación económica.

Ahora, una vez asegurada la continuidad del local, el colectivo afronta una nueva etapa en la que desaparece «la espada de Damocles» que suponía la incertidumbre sobre el futuro del inmueble.

Mucho más que una librería

Aunque su nombre remite a una librería, Alonso insiste en que La Libre funciona desde hace años como un centro social abierto al tejido ciudadano de Santander.

En sus instalaciones se celebran presentaciones de libros, debates, proyecciones, talleres o encuentros culturales, pero también reuniones de colectivos sociales que carecen de un espacio propio.

Por allí pasan organizaciones feministas, antirracistas, ecologistas, antimilitaristas o de apoyo mutuo, además de proyectos de consumo responsable, grupos de préstamo de libros, una tienda gratuita, iniciativas de distribución de productos ecológicos, un taller de serigrafía o Radio Argayo, que tiene allí su sede. «La realidad es que encontrar espacios para reunirse en el centro de Santander es muy complicado», explica Alonso, quien considera que esta función comunitaria es una de las principales aportaciones del proyecto.

La actividad de La Libre también se refleja en su catálogo. Sus estanterías reúnen principalmente ensayos y publicaciones de pensamiento crítico, movimientos sociales, feminismos, ecología, historia, memoria o política.

«Son libros que ayudan a pensar de forma crítica el mundo en el que vivimos y ofrecen herramientas para construir otro diferente», resume Alonso, que llegó a Cantabria hace tres años buscando precisamente un proyecto colectivo en el que implicarse. Desde entonces ha comprobado, asegura, que Santander mantiene un tejido asociativo «pequeño, pero resistente», capaz de movilizarse cuando una iniciativa común lo necesita.

Veinticinco años mirando al barrio

Con el futuro inmediato asegurado, La Libre ya prepara la celebración de su 25 aniversario, prevista para el próximo 21 de noviembre. Será una oportunidad para reivindicar la trayectoria de un proyecto nacido hace un cuarto de siglo y que ha sobrevivido gracias al trabajo colectivo y al apoyo mutuo.

La continuidad del espacio cobra además un significado especial en un barrio como el Cabildo de Arriba, donde Alonso denuncia décadas de abandono y procesos de transformación urbana que, a su juicio, amenazan con expulsar a la población residente.

Frente a esa dinámica, defiende que mantener abierto un espacio comunitario en pleno centro de Santander constituye también una forma de resistencia vecinal y de construcción de vida de barrio. «Es una conquista que hemos conseguido entre todas», concluye.

📚 Rompe el algoritmo y comparte esta información. Los espacios comunitarios también sobreviven gracias a que sus historias circulan de persona a persona.

🤝 Podemos seguir contando historias sobre cultura comunitaria, movimientos sociales y participación ciudadana gracias al apoyo de nuestra comunidad. Súmate a EL FARADIO desde 8 euros al mes y ayúdanos a seguir haciendo periodismo independiente. https://www.elfaradio.com/hazte-socio/

Mostrar comentarios [0]

Comentar

  • Este espacio es para opinar sobre las noticias y artículos de El Faradio, para comentar, enriquecer y aportar claves para su análisis.
  • No es un espacio para el insulto y la confrontación.
  • El espacio y el tiempo de nuestros lectores son limitados. Respetáis a todos si tratáis de ser concisos y directos.
  • No es el lugar desde donde difundir publicidad ni noticias. Si tienes una historia o rumor que quieras que contrastemos, contacta con el autor de las informaciones por Twitter o envíanos un correo a info@emmedios.com, y nosotros lo verificaremos para poder publicarlo.