Richard Zubelzu: «La vivienda da para hacer un documental y crear un canal de televisión específico»
El documental ‘Turistas, buitres y vecinos’, en el que trabaja Objetivo Family Films, ha dejado de ser únicamente una película sobre la crisis de la vivienda para convertirse en un proyecto que crece al ritmo de los acontecimientos. Residente en Madrid, Zubelzu explica que la complejidad de las situaciones que están documentando les ha llevado a ampliar los contenidos, incorporar nuevos testimonios y plantear una adaptación en formato de miniserie para plataformas.
El proyecto, que cuenta con una campaña de financiación colectiva o crowdfunding abierta para ampliar su alcance, pretende abordar la crisis habitacional desde distintas perspectivas. Los desahucios, la pérdida de vivienda pública, la gentrificación, el cierre de comercios y la expulsión de vecinos de sus lugares de residencia forman parte de una realidad que, en opinión del director, no puede entenderse únicamente a través de casos aislados.
«El documental de la vivienda no solamente son los desahucios y la lucha en la calle. Engloba muchas más cosas», señala Zubelzu, que sitúa entre los objetivos del trabajo explicar cómo se ha llegado a la situación actual y qué consecuencias tienen las decisiones políticas sobre el acceso a una vivienda.
Uno de los acontecimientos que ha marcado la evolución del documental ha sido el caso de Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada de su vivienda en el barrio madrileño de Retiro, cuya situación generó una importante movilización social antes de su fallecimiento. Su historia ya aparecía en el primer tráiler del proyecto, publicado por El Faradio el nueve de julio, pero los acontecimientos posteriores han obligado al equipo a revisar el enfoque de esa parte del montaje. «Se ha hecho un giro de una resistencia que tenían a convertirse en una figura y un símbolo de la lucha por la defensa de la vivienda», explica el cineasta, que considera que el caso permite mostrar las consecuencias humanas de los procedimientos de desahucio y la respuesta colectiva que pueden provocar.
Zubelzu reconoce que el trabajo resulta especialmente duro cuando llega el momento de montar las imágenes. Después de 30 años de trayectoria profesional, asegura que la cámara introduce cierta distancia durante la grabación, pero que esa barrera desaparece al revisar el material. Es entonces cuando aparecen detalles que no había percibido en el momento de los hechos.
El director recuerda también el dispositivo policial desplegado durante el desahucio y las dificultades para grabar en un escenario con numerosos medios de comunicación y restricciones de movimiento. Según relata, el equipo tuvo que buscar posiciones desde las que documentar lo que estaba ocurriendo.
De Madrid a Santander: una crisis con distintas caras
La película quiere mostrar que la crisis de la vivienda adopta formas diferentes según el territorio y el perfil de las personas afectadas. Zubelzu cita los desahucios de vivienda pública en Carabanchel, la situación de las familias realojadas en el entorno conocido como el Ruedo, junto a la M-30, y los problemas que afrontan vecinos de Vallecas.
Además, el equipo quiere desplazarse a Barcelona, Valencia, Málaga y Santander, entre otros lugares, para incorporar experiencias que permitan ampliar la perspectiva territorial del documental.
En Cantabria, Zubelzu señala el caso de La Libre, la librería santanderina para cuya continuidad se impulsó una campaña de financiación colectiva, como uno de los ejemplos que le gustaría incluir. La intención es vincular la problemática residencial con otros procesos que afectan a la vida cotidiana de los barrios, como la desaparición del comercio local.
«No solo somos una librería; somos un espacio donde los colectivos encuentran casa»
«Se está desahuciando también a los locales comerciales. Nos estamos quedando sin comercios y esos son puestos de trabajo», advierte. El cineasta extiende esa preocupación a los pueblos, donde, según plantea, también se producen procesos de expulsión de vecinos que no quieren abandonar sus lugares de residencia.
Otro de los aspectos que abordará la película es la venta de vivienda pública a fondos de inversión. Frente a las propuestas de aumentar la construcción, Zubelzu plantea la necesidad de examinar qué ocurrió con el parque público existente y qué consecuencias tuvieron las decisiones adoptadas en el pasado.
Como referencia, menciona Viena, donde destaca el peso de la vivienda social. El documental también pretende comparar las distintas realidades territoriales y recoger las aportaciones de especialistas, organizaciones y personas afectadas, sin limitarse a los episodios que adquieren repercusión mediática.
En este sentido, Zubelzu defiende que también se escuche a quienes sufren problemas relacionados con la ocupación de viviendas. «Aunque sea un porcentaje muy pequeño, si te pasa a ti, es un problema y hay que contarlo también», sostiene.
La previsión del equipo es que el documental alcance los 90 minutos. Sin embargo, el estreno en plataformas se plantea de otra manera: el material se reorganizará por bloques temáticos para convertirlo en una miniserie que permita desarrollar cuestiones como los desahucios, la gentrificación y las causas de la crisis habitacional.
La ampliación responde, según el director, a la cantidad de casos y testimonios que reciben, también a través de las redes sociales. No todos pueden incorporarse al montaje, pero el flujo de información evidencia la dimensión del problema y la dificultad de abordarlo en una única pieza audiovisual.
La campaña de crowdfunding continúa abierta para financiar la ampliación del trabajo y facilitar que el equipo llegue a lugares y personas a los que su estructura actual no le permitiría acceder. El objetivo es incorporar más voces y documentar situaciones que quedan fuera de la atención informativa habitual.
El odio y la responsabilidad de los medios
La entrevista aborda también el tratamiento mediático del caso de Maricarmen y la difusión de aspectos de su vida personal antes de su fallecimiento. Zubelzu cuestiona el funcionamiento de determinados programas que, a su juicio, mezclan información y entretenimiento y contribuyen a un clima de confrontación.
El cineasta relaciona esa preocupación con ‘Odio’, un documental realizado hace tres años y centrado en el odio en las redes sociales. A su entender, los mensajes despectivos difundidos desde determinados espacios políticos e institucionales favorecen que se reproduzcan comportamientos similares en la vida cotidiana.
También alerta sobre el riesgo de que los criterios ideológicos condicionen las ayudas públicas a la producción cultural. Defiende que las subvenciones deben estar sujetas a controles y requisitos, pero rechaza que se utilicen para excluir proyectos por su temática o por su enfoque social.
Otros proyectos de Objetivo Family Films
Mientras avanza ‘Turistas, buitres y vecinos’, el equipo trabaja en otros proyectos. Entre ellos figura ‘La huella del fuego’, un documental sobre los incendios en España que utiliza como hilo conductor el registrado en Madrid durante el verano.
Zubelzu también destaca la trayectoria de ‘Filomena’, realizado en torno a la gran nevada que afectó a España en 2021 y que, según explica, ha tenido una buena acogida en plataformas, especialmente en Reino Unido. El cineasta contrapone ese trabajo, realizado en un plazo breve, con los documentales más complejos, que requieren meses de investigación, grabación y montaje.
La vivienda, además, ha inspirado iniciativas colectivas de fotografía. Zubelzu participa en un grupo de fotógrafos en Madrid denominado Fotógrafos por el Derecho a Techo, del que podría surgir una exposición o un libro con imágenes relacionadas con los desahucios y la defensa del derecho a la vivienda.
El director, natural de Reinosa, mantiene asimismo otros trabajos vinculados a Cantabria que todavía no han visto la luz. Mientras tanto, ‘Turistas, buitres y vecinos’ continúa creciendo con nuevos testimonios y escenarios, en un proceso que, como explica, pretende reflejar una realidad demasiado amplia para quedar reducida a un único caso.
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