¿En qué quedamos? Igual vaticina la incompatibilidad de la declaración como Lugar de Memoria con las actividades en La Magdalena mientras promociona su uso para bodas y urge a conocer la programación de la UIMP

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En noviembre de 2025 el Ayuntamiento de Santander hizo un vaticinio y debía estar muy seguro porque lo plasmó por escrito –aunque en un documento de menor circulación–: las acitvidades que se desarrollan en el recinto de La Magdalena, sobremanera en el Palacio, iban a tener muchas dificultades para desarrollarse.

Gema Igual predice que la declaración de La Magdalena como Lugar de Memoria traerá «incompatibilidades futuras” con la actividad de la UIMP

¿La razón? La futura declaración de la zona como Lugar de Memoria Democrática, una declaración por parte del Gobierno central –pendiente de confirmación definitiva, un trámite–, instada por la asociación Héroes de la República y la Libertad y Delegación de Gobierno, para recordar algo que es pura historia: que el recinto albergó un publicitado e insalubre campo de concentración franquista para personas que no encajaban en el régimen.

La Magdalena, el campo de concentración que el franquismo quería que viéramos

Un contraste muy sombrío con los mejores momentos que vivió el espacio justo los años anteriores: allí se lanzaron los cursos de la Universidad Internacional de Verano (germen de lo que hoy es la UIMP, que fue un proyecto enmarcado en la apuesta por la educación de la II República) y allí llegó a actuar La Barraca, la compañía de teatro universitario codirigida por Lorca, de la que era secretario Rafael Rodríguez Rapún, enterrado en Ciriego.

Las actividades que se desarrollan en Palacio hoy son los propios cursos de verano de la UIMP, bodas civiles y congresos o encuentros –como el foro con el que el empresario cántabro Jacobo Pombo reúne a líderes mundiales, valiéndose de una marca asociacada a la ONU de la que Naciones Unidas se desvincula–.

La organización presidida por Jacobo Pombo usó gratis el Palacio de La Magdalena

Pues todas ellas están expuestas a «incompatibilidades futuras», como sostenía literalmente el Ayuntamiento de Santander en sus alegaciones contra la declaración de La Magdalena como Lugar de Memoria, en las que expresaba además su preocupación por el impacto en sus connotaciones turísticas y acaba admitiendo que existían connotaciones negativas, es decir, que un campo de concentración es malo.

Esas «incompatibilidades futuras» serían inevitables, toda vez que la declaración saldrá adelante por parte del Gobierno central, que simplemente tiene pendiente contestar a las alegaciones y ratificar lo que no deja de ser una declaración formal, tal vez una placa, y una inclusión en un listado específico histórico que para el PP santanderino consigue por sí mismo trascender las barreras documentales y virtuales para provocar perjuicios físicos.

EL AYUNTAMIENTO ‘VENDE’ LA MAGDALENA

Con lo que choca no la declaración, sino el augurio municipal, es con los propios actos y palabras del Ayuntamiento de Santander, que sigue promocionando el uso de un espacio en el que, según sus palabras, no se podrán desarrollar en un futuro cercano esas actividades.

… PARA BODAS

Por un lado, el Ayuntamiento de Santander, encabezado por Gema Igual, ha intensificado la promoción del recinto como espacio para la celebración de bodas. En esa estrategia se enmarca la reciente jornada dirigida a wedding planners, concebida como una acción para posicionar la ciudad —y en particular la Magdalena— como destino para este tipo de eventos. La iniciativa forma parte de una política más amplia de impulso al turismo de celebraciones y congresos, en la que el palacio actúa como uno de los principales activos.

La jornada profesional dirigida a organizadores de bodas se celebró la semana pasada, el 16 de abril de 2026 en el propio Palacio de la Magdalena, con la participación de empresas del sector llegadas de distintos puntos del país.

El objetivo, según trasladó el Consistorio, era reforzar el posicionamiento de Santander como destino para este tipo de celebraciones, utilizando la Magdalena como espacio central de esa oferta. En ese contexto, la alcaldesa Gema Igual defendió abiertamente esta línea de promoción, enmarcándola dentro de la estrategia turística de la ciudad.

Entre las declaraciones realizadas, destacó que la Magdalena es “un enclave único para la celebración de bodas civiles”. La jornada incluyó presentaciones del destino, visitas al recinto y actividades orientadas a mostrar las posibilidades del espacio para celebraciones.

…Y PIDIÓ CONOCER YA LOS CURSOS DE LA UIMP

Al mismo tiempo, la propia Igual urgía recientemente al nuevo rector de la UIMP, el recientemente nombrado cántabro Ángel Pelayo, a que difundiera ya la programación de los cursos de verano. Sucedía en un encuentro institucional celebrado a comienzos de este mes de abril, dentro de la ronda habitual de contactos tras el relevo en el rectorado.

Según la información difundida por el propio Ayuntamiento, el encuentro tuvo como eje la preparación de los cursos de verano y la coordinación entre ambas instituciones de cara a la programación de este año en el Palacio de la Magdalena.

En ese contexto, la alcaldesa trasladó un mensaje de continuidad y apoyo institucional. Subrayó que la UIMP es “un pilar fundamental de la proyección cultural y académica de Santander” y expresó la voluntad municipal de “seguir colaborando estrechamente para reforzar su presencia y actividad en la ciudad”

 

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