Paco Cerdà: “El peligro ya no es la desmemoria, sino la contramemoria”
Paco Cerdà llegó este jueves a la Feria del Libro de Santander y Cantabria (FELISA) con ‘Presentes’, el libro con el que obtuvo el Premio Nacional de Narrativa 2025 y en el que reconstruye el traslado del cadáver de José Antonio Primo de Rivera desde Alicante hasta El Escorial. En conversación con Marcos Pereda y con lectores y lectoras, el escritor situó esa historia en una advertencia actual: “El peligro ya no es la desmemoria, sino la contramemoria”.
El encuentro se celebró a las 19:30 horas, dentro de la programación de FELISA, en una jornada en la que la memoria democrática, la literatura y la propaganda franquista se cruzaron a partir de un episodio fundacional del régimen. El libro parte de los once días que duró aquella comitiva falangista, pero Cerdà explicó que su interés no estaba tanto en el fundador de Falange como en lo que quedaba fuera del relato oficial.
El origen de ‘Presentes’, relató, fue una recomendación del algoritmo. Después de investigar para ‘El peón’, sobre la Guerra Fría, el antifranquismo y la dictadura, YouTube le sugirió un vídeo del Departamento de Cinematografía Nacional, precedente del Noticiario y Documentales (NO-DO). Eran unos trece minutos de imágenes del traslado del cadáver, con música de Wagner, banderas fascistas y una estética que le produjo una sensación “gélida”.
A partir de ahí surgió la pregunta central del libro: qué estaba ocurriendo en la España real mientras la propaganda falangista construía una epopeya funeraria. Cerdà definió aquel traslado como “un acto de megalomanía” y como una operación destinada a fijar una memoria inmortal del nuevo régimen.
Frente a esa liturgia, ‘Presentes’ rescata vidas atravesadas por la represión, el exilio, la cárcel y el miedo. Entre ellas aparece Ángel, de Mataporquera, preso en la cárcel provincial de Santander en 1939. Desde allí escribió a su mujer una última carta en la que le explicaba cómo debía seguir adelante, cuidar de sus hijos y recordarle como alguien que “no ha hecho nada”.
Cerdà defendió que esas historias no buscan solo emocionar, sino también mover a la reflexión. “Lo uno sin lo otro yo no lo entiendo”, afirmó. La carta de Ángel conmueve por la familia que queda sin padre, pero también obliga a pensar en lo que se hizo con personas inocentes durante la primera posguerra.
El escritor contrapuso la negrura del cortejo falangista con otros elementos que atraviesan el libro, como el amor y ‘El Quijote’. Citó el caso del cántabro Eulalio Ferrer, un joven de diecisiete años internado en el campo de concentración de Argeles sur Meer, en Francia, que volvía cada noche a las páginas de Cervantes mientras vivía entre hambre, piojos, ratas y enfermedad.
Cuando Eulalio Ferrer bajó del barco en México: “¿Y ahora que vamos a hacer?” “Vivir, madre”
En ese contexto, la literatura aparece como refugio, pero también como una forma de sostener la dignidad. Cerdà vinculó esas lecturas, las cartas familiares y los vínculos amorosos con la humanidad de quienes fueron expulsados del relato triunfalista de la dictadura.
También recordó los fusilamientos en lugares como Ciriego, en Cantabria, o Paterna, en Valencia, y los últimos barcos del exilio, como el ‘Stanbrook’, que evacuó a más de dos mil personas desde Alicante. Para el autor, esa cultura cívica republicana que marchó al exilio forma parte de un pasado que no ha desaparecido.
“El pasado no pasa, el pasado nunca acaba”, dijo, citando a Walter Benjamin. La cuestión, añadió, es qué se hace con ese pasado. No se trata de conservarlo “en formol” ni de convertirlo en nostalgia, sino de asumirlo como “una incomodidad crítica”, como una piedra en el zapato que ayude a reconocer los caminos de intolerancia, odio y deshumanización.
Uno de los momentos centrales del encuentro llegó cuando Cerdà comparó la épica franquista con la España material de la posguerra. Mientras los cronistas del traslado competían en adjetivos y llamaban a José Antonio “el fundador”, “el profeta”, “el ausente” o “el primero de los caídos”, los periódicos publicaban anuncios de pobreza, enfermedad y supervivencia. “Esa era la España real, la del raquitismo”, resumió.
Cerdà explicó que recorrió los pueblos del itinerario, los 467 kilómetros entre Alicante y El Escorial, e incluso hizo un tramo a pie para comprender el ritmo de aquella ceremonia. Aquel “paso José Antonio”, lento y rodeado de fuego, buscaba transmitir que nada avanzaba, que todo permanecía bajo el nuevo orden.
La conversación, sin embargo, no se quedó en 1939. El escritor alertó de que han muerto prácticamente todas las personas con memoria directa de la guerra y de la primera posguerra. Por eso, se preguntó si la memoria llegará a las nuevas generaciones a través de un relato familiar o de TikTok, y si lo hará con verdad, mentira o distorsión.
En ese punto situó el riesgo de la contramemoria: no solo olvidar, sino construir una memoria falsa a base de fragmentos manipulados. Para Cerdà, la literatura puede actuar contra esa banalización reaccionaria. “Tú a un chaval de catorce o quince años que cree que la nueva rebeldía es cantar el ‘Cara al sol’, seguramente lo sientas y le cuentas la historia de Ángel y le lees su última carta, y yo creo que no sale igual de ahí”, defendió.
Cerdà no negó el avance de discursos de odio, antifeministas o contrarios a los derechos de las personas migrantes, pero rechazó caer en la desesperanza. A su juicio, el mundo no progresa de forma lineal, sino que zigzaguea. En ese movimiento situó dos transformaciones en marcha: el feminismo y el respeto al planeta.
‘Presentes’, publicado por Alfaguara, continúa la línea de no ficción narrativa de Paco Cerdà, autor de ‘Los últimos’, ‘El peón’ y ‘14 de abril’. Su obra se ha centrado en vidas situadas en los márgenes de los grandes relatos, desde la despoblación hasta la Segunda República, el antifranquismo y la primera posguerra.
📚 Rompe el algoritmo: mueve esta información por tus redes o grupos de mensajería si crees que la memoria democrática también se defiende contando las vidas que quisieron borrar.
🕯️ Podemos hablar de memoria, cultura crítica y derechos humanos gracias a apoyos como el tuyo. Súmate a la comunidad de El Faradio y hazte socia o socio por 8 euros al mes en la página Hazte socio/a de El Faradio.
Noticias relacionadas:
- ‘León Felipe en España’ reconstruye en Santander los años menos contados del poeta antes del exilio
- Aroa Moreno reivindica la memoria como una cuestión de “higiene democrática” pese a las «arenas movedizas» que supone investigarla
- El Parlamento pide proteger el monumento a Carrero Blanco mientras 76 bienes patrimoniales de Cantabria siguen en seguimiento
- Víctor Claudín: “El problema es que el franquismo quedó intacto”
Invest
gerçekten çok yararlı bi konu teşekkürler
شات فلسطين
I do not even understand how I ended up here, but I assumed this publish used to be great