Desmemoriados recupera la historia de Jesús Revaque, el maestro republicano que protegió a niños de la guerra y acabó exiliado en México

Una exposición en la Escuela de Náutica de Santander recorre la vida del pedagogo, periodista y defensor de la infancia, que dirigió colonias de menores evacuados durante la Guerra Civil. La muestra se inaugura este martes,y contará con un documental y dos conferencias sobre la educación republicana y el exilio.
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La asociación Desmemoriados. Memoria Colectiva de Cantabria inaugura este martes, 3 de noviembre, a las 19:00 horas, la exposición ‘Jesús Revaque: escuela y exilio’, dedicada a recuperar la trayectoria personal, profesional y política de Jesús Revaque Garea (1896-1983), un maestro republicano que desarrolló buena parte de su labor educativa en Santander y que, durante la Guerra Civil, participó en la protección de niños evacuados al extranjero.
La muestra podrá visitarse hasta el 27 de noviembre en la sala de exposiciones de la Escuela Técnica Superior de Náutica de la Universidad de Cantabria, en la calle Gamazo, número uno, de Santander.

Jesús Revaque fue maestro, pedagogo, periodista, sindicalista y defensor de los derechos de la infancia. Durante las décadas de 1920 y 1930 introdujo en las escuelas de Santander nuevas corrientes educativas que apostaban por la participación del alumnado y el aprendizaje práctico. Vinculado al republicanismo de izquierdas y al movimiento sindical, tuvo que abandonar España tras la caída de Santander en 1937. El Gobierno de la República le encomendó la atención de menores refugiados en Dinamarca y Francia, antes de emprender su propio exilio en México, donde continuó trabajando en la enseñanza durante más de 30 años.

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Una exposición acompañada de un documental y dos conferencias

La exposición, organizada por Desmemoriados, recorre las diferentes etapas de la vida de Revaque, desde su trabajo como maestro y divulgador hasta su participación política, su labor humanitaria durante la guerra y su trayectoria posterior en México.

El acto inaugural comenzará con la proyección del documental ‘Revaque, escuela y exilio’. A continuación intervendrán Santiago Córdoba Wolf, investigador y bisnieto de Jesús Revaque, y Vicente González Rucandio, investigador especializado en su trayectoria.

La muestra permanecerá abierta del 3 al 27 de noviembre, de lunes a viernes, entre las 17:00 y las 20:00 horas, y los sábados, de 11:00 a 14:00 horas, en la Escuela Técnica Superior de Náutica de la Universidad de Cantabria.

Además, la programación incluye dos conferencias que se celebrarán en la Sala Fray Antonio de Guevara del Paraninfo de la Universidad de Cantabria, situado en la calle Sevilla, número seis, de Santander.

La primera tendrá lugar el martes, 10 de noviembre, a las 19:00 horas. El historiador y profesor jubilado de la Universidad de Cantabria Ángel Llano Díaz ofrecerá la conferencia ‘La reforma educativa de la II República en Cantabria’, centrada en los cambios impulsados en el sistema educativo durante aquel periodo.

La segunda conferencia se celebrará el martes, 17 de noviembre, también a las 19:00 horas. Aurelio Velázquez Hernández, profesor del Departamento de Historia Moderna y Contemporánea de la Universidad de Cantabria, abordará ‘Jesús Revaque Garea y los colegios del exilio en México’, una aproximación a la continuidad de los proyectos educativos republicanos fuera de España.

Un maestro que llevó la renovación pedagógica a las aulas de Santander

Policarpo Jesús Revaque Garea nació el 26 de enero de 1896 en Serrada, Valladolid. Estudió Magisterio en la Escuela Normal de Valladolid y amplió su formación en distintos países europeos, donde conoció las corrientes de la Escuela Nueva, un movimiento de renovación pedagógica que cuestionaba la enseñanza basada exclusivamente en la memorización y defendía una participación más activa del alumnado.

Llegó a Cantabria en 1918 para cumplir el servicio militar en Santoña y posteriormente se trasladó a Santander. Trabajó en las Escuelas de Numancia y dirigió el Grupo Escolar Menéndez Pelayo entre 1929 y 1937, donde introdujo métodos educativos inspirados en María Montessori, Ovide Decroly y Célestin Freinet.

En sus aulas se utilizaban barómetros y veletas para estudiar el tiempo, una imprenta con la que el alumnado elaboraba su propio periódico y recursos como proyectores cinematográficos. También colaboró con La Barraca, el proyecto teatral impulsado por Federico García Lorca, que llegó a representar una obra en el patio escolar.

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Su actividad se extendió al periodismo y a la divulgación. Publicó cerca de 400 artículos en ‘El Cantábrico’, donde abordó la necesidad de mejorar la formación del profesorado, extender la educación al medio rural y garantizar oportunidades educativas a la infancia de las familias trabajadoras. También participó en las Misiones Pedagógicas, que llevaron actividades culturales y educativas a municipios rurales durante la Segunda República.

En el ámbito político y sindical perteneció a la Unión General de Trabajadores (UGT), participó en el Partido Republicano Radical Socialista y posteriormente militó en Izquierda Republicana.

De Santander a Dinamarca: la protección de los niños evacuados

Una de las etapas de su vida estuvo vinculada a la evacuación de menores durante la Guerra Civil. La ofensiva franquista sobre el norte de España provocó la salida de miles de niños y niñas hacia otros países europeos para alejarlos de los bombardeos, el hambre y las consecuencias del conflicto.

Según el Ministerio de Cultura, más de 50.000 menores fueron evacuados fuera de España entre 1937 y 1938. Muchos procedían de Santander y el País Vasco y fueron acogidos en países como Francia, Gran Bretaña, Dinamarca y la Unión Soviética.

 Tras la caída de Santander en agosto de 1937, Revaque marchó a Francia. El Gobierno republicano le encargó posteriormente la atención de las colonias de niños españoles evacuados a Dinamarca, donde permaneció aproximadamente un año.

Su labor consistió en hacerse cargo de estos menores refugiados y supervisar las condiciones de las colonias que los acogían. Entre sus responsabilidades estuvo la dirección de una colonia infantil en Dinamarca, una tarea que conectaba su experiencia como educador con la protección de una infancia separada de sus familias por la guerra.

Posteriormente regresó a Francia, donde dirigió la colonia infantil de Châtenay-Malabry, en las proximidades de París. Desde allí inició los trámites para trasladarse a México, ante la imposibilidad de regresar a una España que quedaba bajo la dictadura franquista.

México, los niños de Morelia y una nueva escuela para el exilio

El 16 de mayo de 1939 embarcó en el puerto francés de Saint-Nazaire a bordo del ‘Flandre’ y llegó a Veracruz el uno de junio. En México continuó dedicándose a la educación y a la atención de menores refugiados.

Colaboró con la Junta de Auxilio a los Refugiados Españoles (JARE) en la creación de casas hogar para los conocidos como niños de Morelia, menores españoles acogidos en México durante la Guerra Civil. Este trabajo permitió dar continuidad a su labor de atención a la infancia desplazada, iniciada anteriormente en Europa.

A instancias del dirigente socialista Indalecio Prieto participó en la fundación del Colegio Madrid, que abrió sus puertas en 1941. Revaque fue su primer director general y permaneció en el cargo hasta 1971.

En aquel centro recuperó las propuestas educativas que había aplicado en Santander, incorporando las ideas de la Institución Libre de Enseñanza y del Instituto Escuela. El Colegio Madrid comenzó impartiendo educación infantil y primaria y posteriormente amplió su oferta a secundaria y estudios preparatorios.

Revaque falleció en Ciudad de México el 31 de octubre de 1983, a los 87 años. Su trayectoria forma parte de la historia del magisterio republicano y de los proyectos educativos que continuaron desarrollándose en el exilio.

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