No a la política migratoria criminal de la Unión Europea

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Jesús Puente || PASAJE SEGURO

Presumir estos días de valores europeos, vincular estos valores a la democracia y al cumplimiento de las leyes, ponerse como ejemplo a continuación, para, acto seguido, sostener que no se tiene nada que ver con las personas náufragas que sobreviven en los buques humanitarios Open Arms y Ocean Viking, es un ejercicio de cinismo y crueldad al que podemos asistir todos estos días viendo el telediario. Basta con escuchar lo que dicen los responsables de los gobiernos de la Unión Europea (UE), empezando por el nuestro.

Sin embargo los hechos son más  tozudos que el cinismo con que se les responde, y las responsabilidades políticas y morales por esos hechos emergen, como las personas migrantes ahogadas cuya existencia se desearía ocultar, inútilmente. Hay que recordar esos hechos porque lo que esta pasando en el Mediterráneo ni es un accidente, ni es algo que haya aceptar como normal. Hay que recordarlos constantemente porque una parte sustancial de la política de la UE, es normalizar la muerte de las personas migrantes, y reducir a la categoría de accidentes los casos más sangrantes e inocultables. No es solo crueldad y desprecio por la vida de las personas que mueren, forma parte de la política migratoria realmente existente de la UE. Si se normalizan y se reducen a accidentes  las muertes de las personas migrantes, se podrá seguir manteniendo el flujo constante de llegadas irregulares (demandadas por las necesidades productivas y de servicios de la UE) sin tener que asumir los costes sociales y laborales de una llegada ordenada, regulada, y solidaria. Si se consigue que las sociedades europeas normalicen que hay vidas que deben ser salvadas y otras que no, pasarán a considerar que esas personas que mueren ahogadas por no ser de las salvables será porque  no son tan personas como las otras. En definitiva, se impondrá sin complejos la política que con claridad predica la rampante extrema derecha europea, y la que aplican con lágrimas de cocodrilo la mayor parte de los populares, liberales, y  socialdemócratas europeos.

Los hechos de estos días en el Mediterráneo central son un perfecto ejemplo de lo dicho más arriba. Millares de personas tienen que utilizar pateras y mafias para cruzar el Mediterráneo por dos  razones: 1ª.- huyen de la guerra y de la pobreza extrema,  en las que tienen mucho que ver las políticas de la UE, no tienen opción ¿o alguien con opción correría semejantes riesgos? 2ª.- la UE cierra las fronteras, niega el asilo y el refugio debidos, a los que está obligada por las leyes, pero esas leyes son de las que se incumplen. Si hubiera pasaje y puertos seguros, si hubiera oferta de contratos de trabajo en los países de origen, oficinas consulares para facilitar el reconocimiento del derecho de asilo, pues seguramente no habría ni pateras, ni mafias. La  UE no solo ni se plantea esa solución, decide que lo mejor es abandonar a su suerte a los náufragos en el Mediterráneo central, aceptar la criminal política de cierre de puertos de países como Italia, y criminalizar y dificultar a las ONGs de rescate que salvan y que son testigos. No son valoraciones, son hechos. Todos los programas de salvamento marítimo de la UE han sido abandonados, también los de los estados miembros de la UE salvo los de España en sus aguas limítrofes, las ONGs son acusadas de ¡colaborar! con las mafias y su actividad perseguida, la UE se lava las manos llegando a acuerdos con estados fallidos y antidemocráticos (como Libia, Turquía, y Marruecos) para que cierren el paso a las personas migrantes. ¿Cuántas leyes incumplen la UE y sus estados miembros? Entre otras: las leyes marítimas internacionales que obligan a salvar a los náufragos y llevarles a un puerto seguro; la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 14 que establece el derecho de asilo; la Convención de Ginebra; la Carta de Derechos Fundamentales de la UE ; el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Capítulo aparte merece el gobierno español, el nuestro. Que ha pasado de recibir al Aquarius hace un año, a ignorar a las personas que se ahogan fuera de sus aguas limítrofes, y a menospreciar a las organizaciones que rescatan. Veamos lo que hace y no hace nuestro gobierno. Es cierto que el servicio de salvamento marítimo español funciona y rescata en nuestras aguas, pero también es cierto que el actual gobierno está reduciendo medios humanos y técnicos y que ha llegado a acuerdos con Marruecos por los que los barcos de salvamento españoles devuelven migrantes a los puertos marroquíes si están más próximos que los españoles sin poder verificar ni tramitar solicitudes de asilo. El gobierno recalca que salva y cumple la ley, es decir, tenemos que agradecerle al gobierno que haga su trabajo y salve de morir a la gente en el mar. El gobierno se niega a poner en marcha el único procedimiento reglado que obligaría a la UE a asumir el ¡reparto!  de las personas que están en el Open Arms y en el Ocean Viking, solicitarlo, asumiendo que España se haría cargo de parte de esas personas, el gobierno se niega porque ya hace lo suficiente, dice el gobierno. El gobierno no quiere asumir que hay menores a los que debería proteger en un barco de bandera  española, y echa la culpa al capitán del Open Armas por ¡pedirlo!.

El gobierno español no hace nada por cambiar las políticas migratorias de la UE, hay demasiados ejemplos de ello. ¿Se le ha ocurrido al gobierno la posibilidad de denunciar el Convenio de Dublín? (convenio que fuerza a los migrantes que acceden por primera vez a la UE a quedarse en él país de llegada, a no ser que otro les de asilo o que se establezca un acuerdo bilateral especial) ¿Por qué el gobierno español es incapaz de retirar las concertinas que coronan las vallas de Ceuta y Melilla, incumpliendo todas sus promesas? ¿Por qué el gobierno no exige que la UE rescate directamente, convirtiendo a la agencia europea que vigila las fronteras y persigue migrantes, FRONTEX, en un organismo para el salvamento, y la acogida ordenada? ¿Por qué el gobierno desmantela los servicios de asilo y refugio, reduciendo personal y complicando el acceso de las personas solicitantes? ¿Por qué no hace declaraciones públicas sobre la importancia social y económica de las personas migrantes en nuestro país, agradeciendo su presencia entre nosotr@s? Demasiadas preguntas con respuesta conocida, el gobierno es simplemente cómplice de las políticas migratorias de la UE.

El conjunto de groserías, y de faltas graves a la verdad con  las que compiten estos días la Vicepresidenta Calvo y el Ministro Ábalos, son algo más que la incapacidad de verse en el papel que realmente juegan y representan. Expresan una lamentable falta de empatía ante el sufrimiento humano, real y medible, que tienen cerca, y al que como responsables políticos autoproclamademente progresistas deberían hacer frente con eficacia y determinación. Lo que parece ser demasiado esperar, desgraciadamente.

Queda la movilización social, la solidaridad de la ciudadanía. Es la única realidad esperanzadora. Las ONGs de rescate han reaccionado tras el intento brutal de ser retiradas del Mediteráneo central durante el último año. Han vuelto, y lo han hecho tomando decisiones y buscando apoyo social que es probablemente lo que le duele al ministro. Detrás de estas organizaciones hay conciencia y fuerza social, son testigos del crimen y permiten que much@s más en Europa no estemos dispuest@s a aceptar que se haga en nuestro nombre. Las iniciativas de solidaridad crecen, lentamente pero lo hacen, la conciencia de la necesidad de desobedecer a estados que incumplen las leyes y desarrollan políticas de muerte también. Solo con la presión y la movilización podremos poner coto a las políticas que desechan gente, solo así enfrentaremos al fascismo que renace pero que es tan resistible y derrotable como lo fue hace décadas.

Salgamos a la calle, acojamos, rechacemos las mentiras y las agresiones contra las personas migrantes, presionemos, que nuestros gobiernos sientan que no actúan en nuestro nombre sino en nuestra contra.

Por un puerto seguro para las personas del Open Armas y del Ocean Viking, el miércoles 14 en la delegación del gobierno a las 8 de la tarde.

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