Silvia Salamanca defiende en Santander la República como “respuesta democrática frente al fascismo y el modelo del 78”

La portavoz estatal de las Marchas Republicanas participó en un acto organizado en el Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca, donde reivindicó la memoria histórica, criticó la Transición y llamó a movilizarse el próximo 13 de junio en Madrid
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La activista Silvia Salamanca, participante en les Marches de la Dignidá d’Asturies y portavoz estatal de las Marchas Republicanas, defendió este martes en Santander la necesidad de recuperar la memoria democrática y abrir un debate “real” sobre el modelo de Estado actual, durante una charla celebrada en el Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca dentro de la programación previa a la II Marcha Republicana convocada en Madrid el próximo 13 de junio.

La ponencia, titulada ‘La República como fundamento para frenar al fascismo’, reunió a decenas de asistentes en un acto en el que Salamanca analizó el papel de la memoria histórica, el auge de la extrema derecha y el papel que, a su juicio, ha desempeñado el denominado “Régimen del 78” en la construcción del relato político y social de las últimas décadas.

Durante su intervención, Salamanca planteó una de las cuestiones que, según señaló, más se repite cuando se habla de republicanismo: “¿Por qué seguir hablando hoy de República?”. Frente a quienes consideran que se trata de un debate anclado en el pasado, sostuvo que la idea republicana “siempre estuvo presente en gran parte de la sociedad”, aunque durante años “no se pudiera hablar abiertamente de ello”.

En este sentido, defendió la importancia de “conocer de dónde venimos” para decidir qué modelo de sociedad y de Estado quiere construirse en el futuro. “No podemos hablar de justicia social ni de dignidad democrática si no defendemos también el derecho a conocer nuestra historia”, afirmó.

Salamanca criticó además que durante décadas se haya instalado la idea de que abordar cuestiones relacionadas con la memoria democrática supone “reabrir heridas”. A su juicio, ese discurso es consecuencia directa de la Transición y del interés por “enterrar una parte importante de la historia reciente de España”.

“La República se presentó durante años como el caos que llevó a la Guerra Civil, mientras que la monarquía aparecía como la salvadora que trajo la paz y el desarrollo”, señaló. Según defendió, ese relato contribuyó a invisibilizar la memoria republicana y a relegar a las víctimas de la represión franquista “al olvido de las cunetas y las fosas comunes”.

Durante buena parte de la charla, la portavoz republicana incidió en el desconocimiento histórico que, a su juicio, existe en la sociedad española sobre las distintas experiencias republicanas. Salamanca lamentó que muchas personas identifiquen exclusivamente la República con la izquierda política o incluso desconozcan la existencia de la I República.

En este punto, aseguró que en numerosos centros educativos apenas se profundiza en los años de la II República, la Guerra Civil o la dictadura franquista. “Hay miedo a contar una parte de la historia”, afirmó, criticando además el tratamiento que durante años se dio a determinados conceptos relacionados con el conflicto civil y la dictadura.

También denunció lo que considera una “distorsión del lenguaje histórico”, apuntando que durante mucho tiempo se presentó como “rebeldes” a quienes defendieron al Gobierno legítimo de la República, mientras se normalizaba el relato de quienes protagonizaron el golpe militar de 1936.

Otro de los ejes centrales de la intervención fue la comparación entre la Constitución republicana de 1931 y el actual marco constitucional de 1978. Salamanca destacó que la Constitución de la II República recogía principios como la soberanía popular, el carácter laico del Estado o avances sociales y civiles que, en su opinión, “todavía hoy no se han recuperado plenamente”.

En contraposición, criticó que la actual Constitución consolidase una monarquía parlamentaria “impuesta sin consulta popular” y mantuviese, según dijo, privilegios de la Iglesia católica en ámbitos como la educación o la financiación pública.

La activista también alertó sobre el crecimiento de discursos que banalizan la dictadura franquista o relativizan la represión. En este sentido, citó una reflexión del escritor Manuel Vázquez Montalbán para advertir de que existe el riesgo de acabar normalizando una visión edulcorada del franquismo.

A su juicio, el auge de mensajes como “con Franco se vivía mejor” entre algunos jóvenes no puede entenderse únicamente desde la crítica generacional, sino desde la falta de enseñanza sobre lo ocurrido durante la dictadura. “No saben lo que es una dictadura porque, afortunadamente, no la han vivido, pero tampoco se les explica esa parte de la historia”, apuntó.

En relación con la memoria histórica, Salamanca denunció además que todavía exista un tratamiento desigual respecto a las víctimas del franquismo. Como ejemplo, recordó la polémica surgida el pasado año por una campaña promocional vinculada al Parador de León, antiguo espacio utilizado como prisión y campo de concentración franquista durante la Guerra Civil.

“Hay lugares de represión franquista donde todavía se permiten bromas o campañas frívolas, algo impensable en otros espacios vinculados a tragedias históricas europeas”, señaló.

La portavoz republicana reivindicó además la República “no solo como una forma de Estado”, sino como un proyecto político ligado a la justicia social, el feminismo, la participación democrática y el derecho de autodeterminación de los pueblos.

En este sentido, aseguró que el republicanismo actual busca recuperar “valores democráticos y sociales” frente a un sistema que calificó de “capitalista, patriarcal y heredero de estructuras franquistas”.

Durante la charla también hubo referencias críticas hacia determinadas organizaciones políticas de izquierdas, a las que acusó de haber dejado de lado durante años el debate republicano en nombre de la “paz social” y la estabilidad política durante la Transición.

En el posterior coloquio con los asistentes, Salamanca insistió en la necesidad de acercar la memoria democrática a las nuevas generaciones y reclamó mayor implicación de las instituciones públicas en la divulgación histórica y la reparación de las víctimas del franquismo.

Asimismo, defendió que recuperar restos de personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la dictadura “no supone reabrir heridas”, sino precisamente cerrar una deuda histórica pendiente desde hace décadas.

La activista concluyó su intervención agradeciendo el trabajo de los colectivos cántabros vinculados a la Marcha Republicana y animando a participar en la movilización estatal prevista en Madrid el próximo 13 de junio, convocada para reclamar un referéndum sobre el modelo de Estado y reivindicar una “República democrática y popular”.

 

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