«Esto empezó como un homenaje a los clientes»: las XIX Jornadas de la Langosta siguen hasta el 15 de noviembre en el Hotel Astuy
El Hotel Astuy, en Isla, celebra la decimonovena edición de sus Jornadas de la Langosta con una respuesta del público que, según su responsable, Emérito Astuy, está superando las expectativas. Los fines de semana ya estaban prácticamente completos antes de comenzar y las reservas entre semana también están creciendo. La iniciativa busca prolongar la actividad turística más allá de julio y agosto, aprovechando el otoño para ofrecer una experiencia gastronómica en un entorno costero con menos afluencia de visitantes, como dice Astuy en una entrevista concedida a EL FARADIO.
«Esto empezó como un homenaje a los clientes para hacer algo especial fuera de temporada», explica Astuy, que recuerda que la propuesta nació con la idea de ofrecer langosta a un precio competitivo en un momento en el que resulta posible disponer de la cantidad de producto necesaria. Las jornadas se celebran hasta el 15 de noviembre y permiten acercarse a Isla cuando el ritmo del verano ha terminado, pero todavía apetece salir y disfrutar de una escapada.
La edición de este año tiene además un significado especial para la familia, después del fallecimiento del padre de Emérito Astuy durante la pasada primavera. El responsable del establecimiento destaca que ha dejado un legado empresarial y una forma de trabajar que la familia quiere mantener.
«Lo que hagáis, hacerlo bien», recuerda como una de las enseñanzas que recibió de su padre. En este sentido, considera que continuar con las jornadas y mantener el funcionamiento del hotel siguiendo esas directrices constituye una manera de honrar su memoria.
La propuesta gastronómica combina elaboraciones que buscan sorprender con platos que forman parte de la identidad del establecimiento. El equipo de cocina, encabezado por Arsenio, trabaja en el menú durante buena parte del año, con pruebas que comienzan en primavera y se concretan a principios de septiembre.
Astuy explica que las jornadas permiten salir de la cocina más tradicional del hotel y explorar otras combinaciones, texturas y sabores. Entre las propuestas de esta edición figuran tapas de atún rojo con mermelada de pimiento rojo de Isla sobre burrata fresca, mollejas crujientes con boletus, salsa de foie y huevo poché, y buñuelos de marisco elaborados con erizo y centollo, acompañados de salsa de kimchi y algas.
El menú incorpora también un sorbete de cereza, pensado para limpiar el paladar antes del plato principal. La langosta, que puede elegirse cocida o a la plancha, mantiene su lugar central, junto al suflé de la casa, un postre que, según Astuy, ya preparaba su abuela hace unos 80 años. «Aquí va a ser siempre la langosta y el suflé», afirma, al defender la continuidad de dos referencias que considera inseparables de la historia del hotel.
El vínculo entre el producto, el lugar y la familia se refleja también en el vivero de langostas del establecimiento. Astuy anima a quienes visitan el hotel a conocer este espacio, que sitúa en el origen del negocio familiar y que sigue desempeñando su función en la actualidad.
Según explica, fue su bisabuelo quien lo creó hace más de un siglo. A partir de aquella instalación se desarrollaron el restaurante, el hotel y el complejo turístico, que actualmente da empleo a más de cien personas. «El vivero es realmente el corazón de este negocio», señala. La aspiración familiar es que el nombre Astuy siga asociado a Isla y a la langosta, hasta el punto de que cualquiera de esas referencias remita a las otras dos.
Las jornadas incluyen además un paquete de escapada para dos personas por 240 euros, que comprende el menú, el vino, el alojamiento y el desayuno bufé. Astuy destaca el amanecer frente al mar como uno de los atractivos de la estancia y señala que reciben visitantes de distintos puntos de España, algunos de los cuales repiten cada año.
Una vez finalizadas las jornadas, el hotel seguirá abierto y mantendrá sus propuestas de escapadas gastronómicas durante el otoño y el invierno. La langosta dejará de protagonizar la convocatoria específica, pero el establecimiento continuará ofreciendo alojamiento y restauración en Isla.
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