Leonora Carrington ‘vuelve’ a la ciudad donde fue sometida a violencia psiquiátrica con Desde Abajo y un cuadro inédito pintado durante su encierro
La artista surrealista Leonora Carrington regresará simbólicamente este otoño a Santander con la exhibición pública, por primera vez, de Villa Pilar, un óleo pintado en 1940 durante su internamiento forzoso en el sanatorio del doctor Luis Morales.
La obra, inédita hasta ahora y conservada durante décadas por la familia del psiquiatra, formará parte de la exposición Leonora Carrington: el surrealismo sintomático, una de las muestras inaugurales del nuevo centro cultural Faro Santander, impulsado por la Fundación Banco Santander en la antigua oficina principal de la entidad en la ciudad, ahora en la recta final de unas obras que han supuesto el cierre del tráfico, incluido el transporte público, además del cambio a medida de las normas urbanísticas de protección del Paseo Pereda, que incumplían.
La muestra tiene una enorme relevancia artística, histórica y política porque devuelve a la ciudad uno de los episodios más oscuros y decisivos de la vida de Carrington, que la propia ciudad se ha empeñado en olvidar. Ninguna calle, colegio o instituto lleva nombre de una artista que tiene una dimensión global reconocidísima, y el parque donde estaba el sanatorio tiene una placa reciente, pero sigue llamándose como el doctor Morales en lugar de como la víctima.
Su paso por Santander tras huir de la Francia ocupada por los nazis y después de la detención de su pareja, el artista antifascista Max Ernst. Carrington, vinculada a los círculos surrealistas y antifascistas europeos, sufrió una violación grupal por parte de una manada falangista que la llevó a un colapso emocional y fue internada por decisión familiar en el sanatorio santanderino del doctor Morales, donde fue sometida a tratamientos psiquiátricos extremadamente agresivos propios de la época, incluyendo medicación forzada y terapias de choque que ella misma describió posteriormente como una experiencia semejante a “estar muerta”.
Ese episodio quedó reflejado en Memorias de abajo (Down Below), considerado uno de los testimonios autobiográficos más impactantes del siglo XX sobre la violencia psiquiátrica ejercida contra las mujeres. La propia Carrington convirtió aquella experiencia en un descenso simbólico al inframundo, poblado por criaturas híbridas, figuras animales y paisajes delirantes que marcarían toda su obra posterior, reflejada en obras como Down Below, que alude específicamente a su paso por Santander y era conocida.
No lo era Villa Pilar, que estaba en manos de la familia Morales, que privó al público de su conocimiento general durante años. En esta muestra podrá verse junto al óleo Down Below, además de dibujos realizados durante su encierro en el sanatorio y materiales relacionados con el psicoanálisis. La muestra está coorganizada junto al Freud Museum London y constituye la primera ocasión en la que se reúnen algunos de los dibujos realizados por Carrington en sus cuadernos durante su estancia en Santander, hasta ahora dispersos.
Según explica la propia organización, el personal médico del sanatorio animó a Carrington a dibujar “para organizar su pensamiento y explicarse ante él” entre agosto de 1940 y enero de 1941, mientras la artista desarrollaba de forma paralela sus propios cuadernos y pinturas. Durante ese periodo realizó numerosos dibujos a lápiz y dos óleos: Down Below y Villa Pilar.
LA REBELDÍA DE LEONORA EN SUS PEORES MOMENTOS
La comisaria de la exposición, Vanessa Boni, describe Villa Pilar como una obra habitada por “el caballo libre”, símbolo del alter ego de Leonora, junto a “la hiena rebelde”, “el pavo real”, asociado a la inmortalidad y la resurrección, y “el perro blanco guardián”, sobre un paisaje verdoso dominado por volcanes y criaturas antropomórficas.
La propia exposición utiliza como eje conceptual la idea del “inframundo” descrita por Carrington. El proyecto incorpora incluso piezas relacionadas con el universo simbólico de Sigmund Freud, incluyendo antigüedades egipcias vinculadas a Osiris y Anubis, así como un espacio participativo centrado en el tarot, la alquimia y el ocultismo, elementos esenciales en el imaginario posterior de la artista.
UN LEGADO PIONERO QUE TRIUNFA CASI UN SIGLO DESPUÉS
En 1955, Carrington llegó a diseñar su propio tarot desde una perspectiva surrealista y profundamente feminista, un aspecto que también será abordado en la muestra: junto a su exploración de otras religiosidades y la entrega al mundo natural, Leonora se adelantó en casi un siglo a tendencias que luego fueron recurrentes en el arte.
La recuperación pública de esta obra reactiva además el debate sobre la memoria cultural de Carrington en Santander. En los últimos años, su figura ha sido reivindicada desde ámbitos independientes, teatrales y académicos, pero sin una gran apuesta institucional pública estable.
Entre esas aproximaciones destaca la obra Leonora, del dramaturgo José Alberto Conejero –uno de los responsables del rescate a la memoria de Rafael Rodríguez Rapún, secretario de La Barraca, enterrado en Ciriego, uno de los protagonistas de ‘La bola negra’, de los Javis–-, centrada precisamente en el encierro de la artista y en la violencia sufrida durante su paso por España.
«Leonora pulverizó todas las prisiones a las que estaba destinada”
La Fundación Mapfre organizó hace pocos años la primera exposición monográfica en torno a una artista a la que poco ha acabado rendido la crítica global, con muestras en todo el mundo, compras millonarias de su obra y referencias en la obra de Almódovar o incluso por parte de Madonna en la última gala del MET de Nueva York.
«Sería factible y deseable una exposición de Leonora Carrington en Santander»
El surrealismo de Leonora Carrington se cuela en la Met Gala de la mano de Madonna
El Banco Santander se ha rendido a ese impacto, rescatando una parte desconocida de su obra y llevándola a su ciudad, algo que ninguna institución cultural pública, ni local de Santander ni autonómica, habían tenido la iniciativa de intentar pese al ya obvio peso global de Leonora Carrington que finalmente ha conseguido doblegar a las élites contra las que tanto luchó.
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