De Marilyn Monroe a Jean Leon: la increíble historia del santanderino que acabó en el corazón de Hollywood
El centenario del nacimiento de Marilyn Monroe, que se ha celebrado y recordado ampliamente esta semana, es una buena ocasión para recordar una historia poco conocida en Santander y, sin embargo, extraordinaria: la de Jean Leon, el santanderino que pasó de la posguerra española a convertirse en empresario de referencia en Hollywood y en una de las últimas personas que vio con vida a la actriz.
Jean Leon nació en Santander en 1928 con el nombre de Ceferino Carrión. Tras una juventud marcada por las dificultades de la España de posguerra (se marchó de Santander cuando se produjo el incendio del 41 y se prometió no volver a España mientras Franco siguiera sometiéndola con su yugo), emigró a Estados Unidos, donde cambió su identidad y comenzó una trayectoria que parece escrita para una novela. Primero trabajó en Nueva York y después en California, donde acabó entrando en el mundo de la restauración y relacionándose con las grandes estrellas del cine.
Su gran oportunidad llegó junto a James Dean, con quien proyectó abrir un restaurante propio. La muerte prematura del actor impidió que ambos socios vieran culminado aquel sueño, pero Jean Leon siguió adelante y abrió La Scala, un restaurante que acabaría convirtiéndose en uno de los lugares de encuentro más emblemáticos del Hollywood de los años cincuenta y sesenta. Por sus mesas pasaron nombres como Marilyn Monroe, Paul Newman, Elizabeth Taylor o miembros de la familia Kennedy.
La relación con Marilyn Monroe forma parte ya de la leyenda. Según la historia recogida por la propia bodega Jean Leon y difundida durante décadas, el santanderino fue quien sirvió personalmente a la actriz un plato de pasta –que le encantaba– horas antes de su muerte, el 4 de agosto de 1962. Ese episodio lo convirtió en una de las últimas personas que la vio con vida.
Lo llamativo es que la historia de Jean Leon no terminó ahí. Su vida ha seguido generando interés décadas después. El escritor Martí Gironell la convirtió en la novela La fuerza de un destino, galardonada con el Premio Ramon Llull e inspirada directamente en la biografía del santanderino. El propio autor reconoció que quedó fascinado al descubrir una vida que parecía hecha para el cine.
Posteriormente, esa novela dio el salto a los escenarios con una adaptación teatral titulada también La fuerza de un destino, estrenada en Cataluña y centrada en la transformación de Ceferino Carrión en Jean Leon y en su ascenso desde la miseria de la posguerra hasta el Hollywood de las estrellas, y fue protagonista de un cameo televisivo.
Ceferino Carrión (Jean León) reaparece en pantalla en un cameo de ‘The Offer’
En Santander, mantiene una calle, por la zona de Vistalegre y la Plaza de la Leña –si bien, paradójicamente, es un calle pequeña en la que no hay ni portales: nadie vive en la calle Jean Leon–.
Y, además, su legado sigue siendo tangible. La bodega que fundó en el Penedès continúa elaborando vinos bajo el nombre Jean Leon, manteniendo viva la marca creada por aquel emigrante santanderino que soñó con producir vinos a la altura de los que servía a sus clientes de Hollywood.
Quizá por eso la historia de Jean Leon resulta especialmente sugerente al cumplirse cien años del nacimiento de Marilyn Monroe. Mientras la actriz sigue siendo uno de los grandes iconos universales del siglo XX, la trayectoria de aquel joven nacido en Santander recuerda que, a veces, los personajes secundarios de las grandes historias también protagonizan vidas extraordinarias. Y pocas lo fueron tanto como la de Ceferino Carrión, el hombre que se reinventó como Jean Leon y acabó sentado a la mesa de los mitos.