Sin «trascendencia constitucional»: el documento que aboca al magistrado Luis Acayro Sánchez a la justicia europea
El magistrado Luis Acayro Sánchez, que instruyó las causas de corrupción en Castro Urduales, fue condenado por prevaricación a raíz de actuaciones realizadas cuando, desde su juzgado de lo contencioso-administrativo, reclamó documentación sobre la contratación de un abogado experto en urbanismo con un ayuntamiento –que se sintió perseguido por la petición de documentación relacionada con la causa que se investigaba– y sin que el supuesto perjudicado acabara sufriendo un perjuicio efectivo.
La propia sentencia admitía que actuó convencido de cumplir con su deber –pese a ello, le condenó por prevaricación, que implica intención, el «a sabiendas»– , por lo que acudió al Supremo, que llegó a modificar la relación de hechos probados en un fallo que contó con los votos particulares de dos de los magistrados.
El caso va ya camino del Tribunal Europeo de Derechos Humanos tras la a inadmisión del recurso de amparo por el Constitucional, que no entró al fondo del asunto por falta de “especial trascendencia constitucional”, como refleja esta providencia.

Noticias relacionadas:
- Cómo se llegó al juicio contra el magistrado Luis Acayro Sánchez
- Derribar al juez pero no viviendas: claves de la sentencia contra Luis Acayro Sánchez
- El auto por el que juzgaron y condenaron a Luis Acayro Sánchez
- La paradoja de Luis Acayro Sánchez: condenado por prevaricación en una sentencia que admite que hacía lo correcto
- Los votos particulares que defienden la absolución del magistrado Acayro Sánchez
- Un Supremo roto aboca al Constitucional la resolución del proceso contra Luis Acayro Sánchez
- Luis Acayro lleva al Constitucional su gran paradoja: condenado por prevaricar en una sentencia que dice que actuó conforme a su deber